a El pasado domingo día 22 corrí la maratón de Zaragoza. Una vez pasada la Expo, y en los momenos de crisis que corren, es digno de elogio los esfuerzos de quienes la intentan dar continuidad. Sabiendo que mi condición física está bastante alejada de lo que era hace un par de años, acepté no obstante la invitación de la organización por mediación de mi amigo Granadero, y así conocer esta maratón. Además, me serviría para una primera toma de contacto para un futuro reto Víctor GO! en 2010. La maratón es muy buena en la mayoría del recorrido, excepto algún giro estrecho en puentes que será necesario cambiar cuando hablemos de los más de 3000 corredores que creo llegará en un par de años. Parecía una locura correr una maratón cuando esa misma semana con un fuerte catarro ni siquiera pude salir a entrenar y mis semanas de entreno andan entre los 40 a 60 kms. En las dos últimas competiciones realizadas me retiré en Castellbisbal y en Ripoll las sensaciones no fueron muy buenas aunque pude hacer 1h10'55''. Pero a veces y esta fue una de ellas hay un sexto sentido que me sale a relucir y esta vez fue para decirme que lo tenía que hacer. Intuía un cambio de tendencia en lo que se refiere a volver a plantearme correr maratones. Llevaba un tiempo, desde el nacimiento de Marina, que pensaba que esto de las maratones se había acabado, no por motivos físicos, sino porque las ganas no me acompañaban. Después de pasar en 1h13' la media maratón, pude mantener un buen ritmo para bajar de 2h30' hasta el km 37, aunque como era lógico los últimos 5 kms acabé a 5' el km y sufriendo bastante. Una vez acabada la carrera me sentí muy recuperado y a los pocos días ya he podido volver a entrenar por lo que iremos mirando el calendario.
Por otro lado este fin de semana estuve con mi grupo en la maratón de Donostia, donde los resultados han sido excepcionales y la gente ha acabado muy feliz esta experiencia. Excelentes días los pasados allí con mi familia y en lo que concierne a nivel profesional, me hubiera gustado convivir con los go's y las familias en el mismo hotel, solucionar los traslados a la salida a los que estábamos más alejados, y un contacto con los organizadores, la cual cosa ha sido posible en la maratón de Zaragoza, por lo que con detalles al corredor como estos, se convertirá en una opción a tener en cuenta en el calendario nacional.
Unas preciosas fotos donde una vez más el sacrificio compartido ayuda a llegar más lejos que el individual. Estoy contento por los valores que tienen los go's donde la maratón puede quedar en segundo plano cuando es necesario.
Cuando alguien empieza a correr, siempre te preguntan sobre la comida. Uno puede dar cientos de explicaciones y decir que es mejor comer alimentos naturales sin tanta preparación a base de salsas y todas esas cosas, pero lo mejor que os puedo contar es lo que he comido durante el día de hoy, en plan personal y sin que sirva de ejemplo a nadie, que cada cual sabe lo que es bueno para él. Según los cánones debería disminuir algo los glúcidos, y aumentar las otras dos partes. No obstante, por mi actividad deportiva, los entendidos me pondrían como 1000 calorías diarias más, lo cual significaría un kilo de peso extra por semana. De vez en cuando es bueno hacer este tipo de controles, para evitar decir cosas como "con lo poco que yo como y engordo", y en general para habituar al estómago y a la mente a comer lo que necesita.
Desayuno: 1Plátano 1Naranja 2 yogures bífidus con 25grs de copos de avena 1 vaso de leche de arroz y soja 6 castañas Miel+azúcar Total: 791 cal. Glúcidos: 139 g Lípidos: 22 g Prótidos: 14 g
Comida: 270 gramos de salmón al horno Patatas Pan integral 1 vaso de leche de vaca Total: 873 cal G:71,5 g L: 38 g P:64 g
Cena: 1 plátano Pan integral 1 queso fresco Burgos 1 vaso leche Total:440 cal G:62g L:20 P:14
Había tenido que parar de entrenar y trabajar a lo largo de mi periplo deportivo, por diferentes enfermedades, pero es la primera vez que noto como se me desgarra el gemelo y me impide seguir corriendo. Me ocurrió el domingo en Castellbisbal. Después de dos meses sin competir, y una carrera de fuertes subidas y bajadas, intentar salir al rápido ritmo de los primeros fué un poco suicida. Pero como siempre lo había hecho... Hoy he salido a dar un paseo caminando-trotando pero los dolores eran bastante fuertes y he tenido que desistir.Supongo que en un par de días lo podré superar. Lo mejor de todo, es que hago coincidir el entreno con la salida del sol, hoy a las 7.32 aprox., y uno consigue ver las cosas de otra manera, apoyado por un trabajo diario donde los miles de pensamientos que nos atan a diario van disminuyendo día a día, mes tras mes. Nadie dijo que sería rápido. Además cuando uno llega a casa y le espera ese bebé de 6 meses tan maravilloso, dándote una sonrisa sin esperar nada a cambio, la pequeñaja gruñona y la gran jefa india, entonces la grandeza de sentir la vida escapa a cualquier explicación. Hace poco tiempo que empecé a leer libros de todo tipo, y de todos se puede aprender algo. Hoy me ha gustado el siguiente fragmento de uno de ellos:
No intentes olvidar tu pasado, intenta cambiar tu futuro.
Lo peor que puedes hacer es olvidar tu pasado. Olvida tu pasado y olvidarás todo lo que tiene que enseñarte, todo lo que te dio como regalo. Tampoco finjas que no te importa. Más bien, reconoce que sí importa y que, precisamente porque sí importa, has decidido no repetir ciertas conductas nuevamente. Sin embargo, una vez que has tomado esa decisión, deja atrás tu pasado, lo cual no significa olvidarlo. Significa dejar de aferrarte a él, termina tu sujeción al pasado como si te fueras a ahogar sin él. Te ahogas debido a él.
Bueno, empezaba hablando de lesiones y acabo como siempre, hablando de construir nuestro propio edificio, algo que sólo puedo hacer uno mismo, y que se inicia sólo por decisión propia.
Sigo en la edad de los 42 años, la edad de la maratón. La verdad es que anda lejos mi motivación de volverme a dar esas palizas, pero estas frases seguro que Nos reconfortan y nos hacen pensar en cosas más interesantes: 1.-Sueña como si vivieras para siempre y vive como si murieras hoy. 2.-Amor no es lo que queremos sentir, sino lo que sentimos sin querer. 3.- Te quiero no por quien eres, sino... por quien soy cuando estoy contigo.
Bueno, unas frases para sentir, algo que debiéramos de practicar cada día al igual que nuestros entrenos o jornada laboral. Ya queda menos para Donostia, donde tendré el placer de saludar personalmente a Antonio Alix, el comentarista de eurosport, con el que llevo unos años hablando por teléfono y email. Además hemos formado un grupo buenísimo donde podremos compartir muchos momentos.
Unas fotos que me envía mi amigo Paktomy que tuvo el desafío de llevarse a sus pequeños a la aventura del desierto. Gran experiencia, si señor, porque las imágenes es lo que nos hace aprender y las charlas de padres modelos se pierden en favor de padres que den ejemplo. Y es que ellos mucho más abiertos captan e integran nuestras actitudes, enfoques de la vida, forma en que tratamos a los demás, etc., y de ahí sale en gran parte un molde muy aproximado.
Se puede decir que este viaje ha llegado en un momento de mi vida donde muchos perjuicios se han ido alejando de mi y podía acercarme a otro mundo y cultura con el entusiasmo de observar y aprender, con la mente un poco más abierta. Cuatro días en el desierto me han aportado tanto como meses de trabajo interior y meditación diaria en nuestra civilización. Si, también era una competición deportiva, a la que acudía en un 50% de cliente-corredor y otro 50% de colaborador en el aspecto técnico de los circuitos. Largas jornadas de 6:00 a.m. hasta la puesta de sol me hacían disfrutar del trabajo, la carrera y la diversión como nunca. En el aspecto deportivo desaparecen los rivales, todo acaba siendo una lucha contra ti mismo de la cual he salido también muy reforzado. Siempre pensaba que no aguantaría temperaturas tan extremas y lo cierto es que me he quedado con las ganas de haber corrido alguna etapa más larga, de más de 50 kms, por ejemplo, aunque los tres días seguidos han sido más que suficientes para pasar el test con nota muy alta. He podido rodar a 3.40 durante 19 kms y más de 30º, por el puro placer de correr, sin nadie por detrás ni por delante. Pocas veces he dado lo mejor de mi como en la tercera etapa. Eso si, nada de tiendas o esterillas, sino hoteles de lujo con piscina y excelentes manjares de comida muy limpia y digerible. Y es que aunque haya visto que puedo aguantar mucho corriendo en situaciones extremas, lo que no veo tan claro es lo de dormir en una tienda de campaña y alimentarte de cualquier manera. Para eso si que no valgo. El desierto es un sitio que te va atrapando poco a poco. Siempre pensé que no se me había perdido nada, no era amigo de parajes secos y más bien tiraba a la alta montaña en vacaciones. En el segundo día de estancia en una de tantas excursiones que hemos hecho, cuando desde lo alto de una montaña pude observar la majestuosidad del paisaje, sentí que me estaba llenando, el no tener la vista ningún límite de pisos, fábricas, luces, coches... por ninguna parte, te da otra dimensión. Las palabras no pueden plasmar nunca este tipo de experiencias, la misma que sentí cuando fuimos a visitar un poblado malí rodeado de niños dispuestos a darte lo mejor de ellos mismos, su inocencia, sin ningún tipo de condiciones. La compañía de mis amigos de Runner's, Sportlife y Sportravel y una larga lista de extraordinarios atletas, han hecho de la DESERT RUN algo más que una carrera, siendo la mejor aventura deportiva donde haya participado. Es la primera de una larga lista de ediciones donde el éxito está más que asegurado y una carrera donde el atleta popular puede obtener sin ningún tipo de peligro y yendo poco a poco el CARNET DE DUNAS.
Hace 5 meses que nació mi pequeñaja y poco más he hecho hasta ahora que lo que encabeza esta entrada, o sea cuidarla durante el día, darle biberones, cambiar el pañal y sobretodo intentar dar algo que es lo único que ella puede entender, y que nosotros desgraciadamente hemo olvidado, que es cariño y amor. Todo lo otro, sin esto último, sería lo mismo que hacerlo con un muñeco. Pero ahí está ella, para sacar lo mejor de mi en los momentos más difíciles. Sostener la atención en ella es parte del crecimiento, sacando todo tipo de ideas preconcebidas sobre lo que es un bebé y dejándome llevar por ella. El alumno de repente se convierte en maestro y empiezo a impregnarme de algo más que "padre cuida a bebé". Creo que a través del deporte se puede llegar mucho más lejos y no quedarnos en el rendimiento físico. Hace un par de años pude lograr una gran marca personal. Después de atravesar la línea de meta en Berlín empezaba lo que sería una nueva etapa de transformación personal. Ante preguntas como "ha valido la pena?", "¿eres más feliz?" "si quitamos las personas que te darán la palmadita en la espalda, esto tendrá trascendencia en tu propia vida?","y ahora qué?" "seguirás intentándolo?", y un sinfín de preguntas que a lo único que me llevaban es que las maratones no me podían llenar mi vida, pues el único que lo podía hacer era yo mismo. Nada externo a mi podría darme la energía necesaria para provocar un derrumbe de mi "muro de Berlín". Y es ahí donde el deporte puede ser un alíado, pues puede ayudar a esa transformación personal. Si se hace por gusto, sin esperar nada a cambio, por el puro placer de practicarlo y se pone atención en nuetsro cuerpo, hay un potencial de energía esperando a salir y que nos dará más autoestima y fortaleza interior. Y estas cosas se pueden enseñar en las escuelas, no sólo para buscar las medallas olímpicas, sino para buscar nuestra medalla interior que luce más que el propio oro.
Bueno, en un próximo post os hablo de mi nueva etapa coordinando el futuro Triatlón de Palamós (distancia IM). Todo un mundo.
Hace unos días veía en la tele los últimos metros de aquella etapa que ganaba hace unos años Jalabert en Sierra Nevada. A pesar de mi afición aquellos años, no había podido verla, y los resúmenes de los últimos metros no hacian honor a lo que pasó en aquellos momentos. Laurent, demarró a falta de más de un kilómetro y se iba detrás de la victoria. Sólo faltaba por superar a un escapado que llevaba en fuga más de 200 kms, el alemán Dietz. Enseguida le atrapó y a falta de un centenar de metros, curiosamente se paró detrás de él, controló los que venían por detrás, y le dejó ganar la etapa. Si, era Jalabert que ganaba muchas carreras, pero este gesto en la competición del más alto nivel, es excepcional. Ni un segundo pasó cuando entraban Olano y cia, los que no hubieran perdonado la etapa a ninguno de los dos. Cuando uno se monta en la bicicleta y le suben las pulsaciones, uno se comporta por una serie de conductas que ha aprendido desde pequeño y que una vez en la alta competición se traducen en ganar para los grandes o trabajar para los que ganan. No hay lugar para el buen rollo, pasárselo bien y todo eso. Al menos en las competiciones. Una vez en casa, entrenando por tu cuenta, uno puede volver a saborear el placer de trabajar en algo que es tu pasión. Y si alguien se comporta así dentro de la jauría de leones que es la vida, para mi sería una persona en quien confiar para dejar en sus manos cosas de las que pueda hacerse cargo por su experiencia en el deporte.
Parece que hay otro tipo de personas, como el que menciono en el artículo de más abajo, que consumían drogas (no doping), que mientras lo hacían, realizaban anuncios "No a las drogas" y que cuando el otro día lo vi en la tele apartando bruscamente la mano de un aficionado diciéndo algo como "la mano quieta", pues ves que antes de poder ayudar a los demás, el que necesita realmente ayuda es él. Pero si la gente se empeña en hacer dioses a este tipo de gente, es como decirles que han actuado bien en la vida y nunca se paran a analizarse a ellos mismos. Además si el cargo que ocupan es ejemplar para la gente jóven, pues flaco favor hacen a la sociedad.
Ayer salí con el carrito y la peque a ver cómo se desenvolvía Ana en su primer entreno para ponerse un poco en forma. Había muchísima gente corriendo en el Parque de Mataró. Mi trabajo durante 5 años me hace que tenga el defecto profesional de observar el calzado de los runners. Todos iban con calzado de tenis, aerobic... excepto uno que llevaba unas Pegasus 2002. Lo único que se me viene a la cabeza y un consejo para los que corren al menos 2-3 veces por semana es que se cuiden. Siempre he dicho que el calzado obedece a una tradición muy arraigada donde todo vale para todo y que no se tira una zapatilla hasta que se le despega la suela o se rompe de la tela. Si para lo que queremos... móviles, portátiles, nintendo... estamos a la última generación que mandan los cánones, no entiendo como el impacto tan duro que provoca el asfalto desde los pies a la cabeza no es protegido por un calzado más específico. Quererse a sí mismo, significa cuidarse, y cuando salimos de la rutina diaria y entramos en nuestro momento, el momento de correr, deberíamos mimarnos un poco más, tanto por salud física como emocional. Hay muchas tiendas especializadas donde os pueden ayudar y en el caso de frecuentar la típica gran superficie, lo mejor es saber antes lo que vamos a comprar, porque en esto no todo vale.
Este mes nos planteamos muchas cosas, y por supuesto en lo que nos compete, el hacer una maratón en otoño. La consigna siempre es el trabajo diario, disfrutando de lo que se hace sin apegarse al resultado, sin que el reloj diga que hemos triunfado o fracasado. Qué absurdo, Dios mío! Si, las empresas funcionan así y la crisis es una consecuencia de toda esta locura, pero mi consejo una vez más, es que hagamos del correr un oasis en el desierto. Qué bueno sería que nos diera el agua suficiente cada día para no morirnos de sed e incluso poder dar agua a los que la necesitan. El par de grados que ha bajado la temperatura se agradecen y confío que el turbo se encienda en alguna que otra maratón de octubre a marzo. Por lo demás, la motivación de ponerme un dorsal no es ni mucho menos la de antes, hay que dosificar las fuerzas y elegir con más prudencia las competiciones. Lo que me gusta es entrenar y que sea la primera acción del día que me obliga a reencontrarme conmigo mismo. Después de una sesión de una hora, uno se torna consciente donde está y que hay que seguir trabajando mucho en el desarrollo personal. Los entrenos de mi grupo han comenzado y pronto estaremos sudando por los circuitos de siempre.
Marta era la mejor por marcas antes de salir, durante la prueba lo demostró y al cruzar la línea de meta lo corroboró. Cuando ocurre esto, la palabra "suerte" tan oída estos días no tiene razón de ser. Ella disfruta con lo que hace desde los 8 años, pero cuando se convierte en una profesión y te pagan o te becan, todo cambia, aunque ella ha conseguido hacer de su pasión y vocación, su manera de ganarse la vida. Pero no debemos olvidar que los que pagan quieren una medalla. Y si es la única medalla de los Juegos, que creo así será, hablarán de fracaso. Esto crispará mucho, rodarán cabezas, y de cara a las próximas Olimpíadas el gobierno de turno dirá que necesita medallas como sea. Entonces las cosas se harán rápido, nacionalizando grandes atletas, o apoyando a los que por su riesgo o cuenta han llegado a sobresalir. Y como estamos en el momento de las competencias, de ser mejor que los demás, de ganar al contrario, los países necesitan medallas para convencer a sus ciudadanos que las cosas se están haciendo bien y los impuestos sirven para algo, y así llevar también la bandera con orgullo (me refiero a cualquier nación), volviendo a mezclar deporte y política. Y la realidad es otra, al menos la que yo experimento. Cuando llevo a mi peque al cole, se amontonan niños de 12 a 14 años en la esquina fumando cigarrillos y otras cosas. A nivel deportivo no encuentro un sobrino o amigo de mi hija que quiera venir a caminar por el monte en plan familiar y cientos de ejemplos más donde la consigna en la educación padres a hijos es que cansarse no es sano, si no es que te dan dinero por ello. Cambiaría todas las medallas por ver una juventud motivada, aunque no fuera con el deporte, sino que se propusiera hacer cosas, con sueños, con ganas, con ilusión, supongo que si alguien ha sentido eso dentro de si mismo, sabrá de que hablo. En fin, creo que debo poner el grano de arena y ser muy positivo, aunque hay días que parece que los dogmas y muros se han levantado tan alto...
Cuando uno pone las notícias y salen los políticos y demás hablándonos de un país seguro, que están acabando con el terrorismo y todo eso, me parece muy bien, pero el otro día en Mataró tuve una experiencia que me hace ver las cosas de otra manera. Eran sobre las 22 horas de la noche y en la otra parte de la calle vi como una personaba arrojaba una botella de cerveza contra el suelo amenazando a una chica. Me quedé observando por si era una disputa de novios, que con estos calores se había ido de la mano. Finalmente decidí atravesar la calle, mientras otra persona se dirigía a alertar a la Policía local. El chico era bastante alto, por lo que andé con bastante cuidado, y después de robar a la chica e increparla, decidió irse caminando muy lentamente. Mientras tanto la comisaría de policia que se encontraba a 50 metros del suceso, parecía que no iba con ellos. A los 10' decidí ir a ver que ocurría, por qué motivo no venían, pero ni siquiera abrieron ante lo que les dije que "si hubiera sido su hija hubieran salido corriendo". Seguimos esperando y a los 25' salió un segundo coche patrulla (el otro se había ido) pero no para auxiliarnos, sino para detener a un coche por pasarse un semáforo en rojo. Claro, mi control, tiene un límite y ya sólo quedaba cambiar el tono. Pero ellos todavía me dijeron que no debía decirles como hacer su trabajo... Empezaron con las preguntas típicas de cómo iba vestido, para calmarnos, ante lo que me fuí con cara de idiota, porque lo hubieran podido detener saliendo a pie de la comisaría. La verdad es que no sé lo que pasó, pero mi hija ya no irá al parque de Mataró sola porque cualquier persona puede hacer lo que quiera, como y cuando quiera. También ahora entiendo otras muchas cosas, el porqué andan muchos perros sueltos en ese mismo parque en zonas prohibidas, porque todas las pintadas en cualquier sitio, la suciedad de todos los parques donde se pueda hacer el botellón, etc., cosas pequeñitas pero que ya denotan que la libertad se confunde con otras cosas y nadie pone correctivos. No es que esté desilusionado ni nada de eso, simplemente entiendo que una profesión que pensaba que era vocacional, es un trabajo más, y aunque seguramente los hay muy buenos y al servicio de los ciudadanos, espero encontrarlos si un día los necesito. Todo se puede mejorar, y yo el primero, y espero que así sea.
Desde hace casi cuatro meses que no volvía a hacer una competición, más o menos desde que tuve a la pequeñaja. Este pasado fin de semana estuve en la media maratón de Alcalá de Moncayo, donde el cuerpo respondió a un buen nivel. Además salir de una ciudad como la mía y en apenas 4 horas llegar a un sitio donde vuelven a sonar en voz alta y mirando a la cara palabras como "buenas tardes", "gracias"... es todo una desconexión. Si señor, grandes carreras, donde no hay los medios informáticos de última generación, aunque tampoco hacen falta para registrar a apenas 100 corredores, pero donde una inscripción de 10 euros da derecho a la comida, al albergue, a la cena y al desayuno del día siguiente. Ver para creer. Una vez en casa me pongo al día de la vuelta de Schumacher en F1, que es tratado de una forma muy diferente a la de Armstrong. Y es que las entradas que por su vuelta se han vendido en Valencia son una realidad y los medios no están por echarse tierra ellos mismos. Creo que es la manera como debe ser tratado alguien que lo ha sido todo. Y otra vuelta a la competición, la de Nadal, curioso ver que después de las lesiones, que se supone hay que ir poco a poco, vuelve a un torneo, y lo hace por partida doble, en individual y en dobles. Estamos en agosto, disfruta de estos días y tómate la vida lo mejor posible.
No voy a ocultar que hasta donde he visto del Tour me ha aburrido. No creo que tantas etapas con un desenlace final ya resuelto desde el principio, sin otra emoción que ver a Contador ganar otro Tour, sea el ciclismo que haga afición. Tal vez Armstrong en otro equipo se hubiera intentado emular y atacar en los sitios más inesperados, haciendo una carrera atractiva. Finalmente, se han visto dos egos enfrentados, uno por haber ganado 7 Tours y no encontrar la sonrisa del español, y el otro por saber que era el mejor y no encontraba las palmaditas en la espalda. Como líderes, los dos no me han gustado. Contador, defensor del pinganillo ha atacado donde ha querido sin consultar con el director y perjudicando a sus propios compañeros, para después regalar la etapa a los contrarios, aplicando la justicia a su manera. Las declaraciones de Alberto han sido siempre confusas, siempre diciendo, "vosotros lo estáis viendo". Cuando uno habla debería ser más claro y no lanzar la piedra y retirar la mano. Por otro lado Armstrong, todo un ejemplo de superación, tampoco me ha parecido dar la talla fuera de la carrera. Hoy mismo leo a Contador diciendo que "volveré a estar aqui con un equipo que únicamente piense en mi". Creo que no ha ganado ninguna carrera en el hotel como se está diciendo, pues de haberla ganado no habría tanto rencor y odio, que a la larga no le beneficiará. Y no me refiero sólo al deporte, que la vida continua... Los 5 Tours de Induráin pesan mucho, y ahora ya no se vive la emoción de este Tour. Antes de acabar, los comentaristas ya especulaban con los Tours que podrá ganar. Una vez más, el presente, la sensación de vivir intensamente que te puede dar el deporte, se va al garete. Las comparaciones con el pasado y el futuro, hacen vivir con demasiados anhelos.
Entre etapa y etapa me acerqué a ver el Miting de Barcelona, donde había grandes figuras. Una persona me atrajo. Marta Dominguez. Carisma y liderazgo personal son virtudes que lleva implícitas y no necesita hablar para demostrarlas. Se le nota en su mirada que está al 100% donde está, y no sólo cuando está corriendo, sino antes y después de correr. Eso se le llama atención y concentración a lo que está haciendo, ya que no sólo se vive de las condiciones físicas...
Actualizo la lista para los retos de este otoño: (22 de julio) 2JOSE FRANCISCO CANCA 3JOAN LLUIS 4TOÑO 6ENRIC SANTOS 14PERE ALVAREZ 35ANGEL GUTIERREZ 44FERRAN ROBLA 46ROCIO 65NACHO RODRIGUEZ 66JOSH 69JESUS TOLMO 72JOSE SERRALVO 87MIGUEL ANGEL GARCIA 93CARLOS ROMANI 100 JOFRESA 102 CHRISTIAN DOMINGUEZ 103PEDRO SALESA 104MARIA JOSE 107MIGUEL ANGEL ANDRES
Una foto de un respiro en el Pirineo para sofocar el bochorno de la costa. Mi labor como padre es respetar a mi hija en sus elecciones, y entender que "no importa cuánto demos a alguien, sino de lo que él quiera tomar". Mi preocupación no debería ser si toman mis consejos o no, sino que yo debo hacer lo correcto. Y es que este diablillo de niña tiene unas cualidades físicas innatas, aunque sus otros genes le dirán que hacer deporte cansa...
Este mes la atención la tenía puesta en el Tour. Mi sobrino llegaba algo justo después de una caída hace dos meses y el consecuente reposo de una fractura. A esto hay que añadir varias caídas en la etapa de Barcelona tras las cuales no ha podido seguir adelante en la etapa que salía de Andorra. Hasta aquí seguir la carrera no tendría más motivo que ver al único ciclista líder de este Tour que no es otro que Armstrong, que no quiere decir el más fuerte. Lástima que no sea entendido así por los comentaristas de televisión, y para mi forma de ver las cosas, se alimenta el pan de hoy y hambre para mañana. Me explico, creo que la labor de alguien que entiende de ciclismo es fomentar el amor y la pasión por un deporte.Si lo hacemos desde el punto de vista de que gane un español, pasará como con Induráin, Alonso, Nadal... una vez que estos dejan de ganar, el deporte en cuestión desaparece de las audiencias. El seguimiento del último wimbledon de Federer y la asistencia de público en el último Gp de Formula 1 en Montmeló, son claros ejemplos. Hasta ahora en el Tour hay una diferencia abismal entre el dúo Contador-Armstrong y el resto. De un paseo triunfal y poco emocionante de Contador a un duelo mítico entre ellos dos, hay una gran diferencia para el amante puro del ciclismo. Por mucho que sean españoles, los últimos Tours han sido siempre ganados por ausencia de.Este deporte necesita un Tour como el de hace muchísimos años y ha llegado el momento de disfrutarlo aunque los árboles no dejen de ver el bosque. Claro está que las cosas son de una manera y si no hay un español ganando esta carrera, baja la audiencia y peligra la retransmisión de las cadenas y eso también es un factor que ayuda a la parcialidad. "Que gane el mejor sea español o de las islas Caiman", por favor. El deporte debería significar libertad de la mente y no seguir en los dogmas y patrones mentales de la vida diaria. "Es que Bruyneel ha dicho que Contador es líder", y parece que eso sea el padre nuestro de cada capítulo.De esta manera parece una empresa donde el patrón manda y al resto le toca callar. La vida y el deporte son cambios contínuos y la espontaneidad debe estar por encima de todo lo demás. Debe haber unas estrategias de equipo, con un director que vea las cosas en cada momento y no se deje llevar por todas estas opiniones. Y es que cada situación de carrera, cada escapada lleva el consiguiente análisis de "¿Cómo le afecta esto a Contador?". La verdad es que esta nube de comentarios impide ver más allá, de emocionarte del deporte sin los patrones mentales de las banderas abriendo el campo de visión un metro más. De esta manera apetecería ver el Tour siempre y no hasta que acabe el reinado de Contador, atrayendo más aficionados.
Y el que quiera comparar todo esto con el éxito del fútbol no tiene más que aplicarlo . Cuentan los españoles?? Si, pero el equipo y no el individuo. De esta manera y una vez captado históricamente el sentimiento nacionalista, el presupuesto del Barcelona o el Madrid, y con fichajes de cualquier país, se aseguran el éxito de por vida... Y se podrá llenar un campo de estos clubes, pero el fútbol de categorías inferiores está tan muerto como cualquier vuelta por etapas exceptuando el Tour. Pero ya que en ciclismo esto no es posible porque la inversión es de empresas y es otra historia, deberíamos enseñar a amarlo, a verlo, a sentirlo y a emocionarnos con ello. No nos engañemos con la gran afluencia de las etapas del Tour en Barcelona, porque al menos donde yo estaba, se vendió bien el evento, pero las pintadas de Messi y banderas del FCB, deberían hacernos pensar y empezar a trabajar este deporte desde el corazón,tal como yo fuí captado por él y que los jóvenes de hoy en día puedan tenerlo como alternativa. Todo esto es el camino más largo, el de identificarse con nosotros mismos y nuestros errores, y el de innovar, algo que el miedo siempre nos paraliza.
Después de atravesar innumerables enfermedades y accidentes en mi vida, y mientras me recupero en casa de un último percance, hace tiempo quería escribir mi experiencia sobre mis enfermedades. Y aunque este capítulo merecerá mi tercer o cuarto libro... ahora siento la necesidad de contar como uno pasa de ver sus achaques como algo casual o del azar, a algo causal y cuyo único implicado es uno mismo.Abrazar la enfermedad e intentar rectificar sus patrones mentales es el único camino de la curación. Los síntomas pueden o no dejar huella, según lo que tardemos en saber lo que nos intenta decir nuestro ser a través del cuerpo, pero está en la búsqueda de la causa y el conocimiento de uno mismo, el curarse definitivamente. La medicina académica sólo trata el síntoma y aunque parece grato eliminar el dolor, corresponde a uno mismo, el trabajo para hallar el motivo de su desequilibrio. Algo difícil en esta sociedad que queremos las cosas para ayer y parece perder el tiempo preocuparnos en nosotros mismos, además que siempre es mejor buscar un culpable para todo y alguien que nos de la pastilla y no preocuparse más.
Os pongo un extracto del libro "la enfermedad como camino" que da un poco de luz a esto que digo:
Vamos a poner un ejemplo: un automóvil lleva varios indicadores luminosos que sólo se encienden cuando existe una grave anomalía en el funcionamiento del vehículo. Si, durante un viaje, se enciende uno de los indicadores, ello nos contraría. Nos sentimos obligados por la señal a interrumpir el viaje. Por más que nos moleste parar, comprendemos que sería una estupidez enfadarse con la lucecita; al fin y al cabo, nos está avisando de una perturbación que nosotros no podríamos descubrir con tanta rapidez, ya que se encuentra en una zona que nos es «inaccesible». Por lo tanto, nosotros interpretamos el aviso de la lucecita como recomendación de que llamemos a un mecánico que arregle lo que haya que arreglar para que la lucecita se apague y nosotros podamos seguir viaje. Pero nos indignaríamos, y con razón, si, para conseguir este objetivo, el mecánico se limitara a quitar la lámpara. Desde luego, el indicador ya no estaría encendido –y eso es lo que nosotros queríamos–, pero el procedimiento utilizado para conseguirlo sería muy simplista. Lo procedente es eliminar la causa de que se encienda la señal, no quitar la bombilla. Pero para ello habrá que apartar la mirada de la señal y dirigirla a zonas más profundas, a fin de averiguar qué es lo que no funciona. La señal sólo quería avisarnos y hacer que nos preguntáramos qué ocurría.
Lo que en el ejemplo era el indicador luminoso, en nuestro tema es el síntoma. Aquello que en nuestro cuerpo se manifiesta como síntoma es la expresión visible de un proceso invisible y con su señal pretende interrumpir nuestro proceder habitual, avisarnos de una anomalía y obligarnos a hacer una indagación. También en este caso, es una estupidez enfadarse con el síntoma y, absurdo, tratar de suprimirlo impidiendo su manifestación. Lo que debemos eliminar no es el síntoma, sino la causa. Por consiguiente, si queremos descubrir qué es lo que nos señala el síntoma, tenemos que apartar la mirada de él y buscar más allá.
Pero la medicina académica es incapaz de dar este paso, y en esto radica su problema: se deja fascinar por los síntomas. Por ello, equipara síntomas y enfermedad, es decir, no puede separar la forma del contenido. Por ello, no se regatean los recursos de la técnica para tratar órganos y partes del cuerpo, mientras se descuida al individuo que está enfermo. Se trata de impedir que aparezcan los síntomas, sin considerar la viabilidad ni la racionalidad de este propósito.
El estudio no será fiable hasta que, en vez de considerar los síntomas, se considere la «enfermedad en sí», y ésta ni ha disminuido ni parece que vaya a disminuir. La enfermedad arraiga en el ser tan hondo como la muerte y no se la puede eliminar con unas cuantas manipulaciones incongruentes y funcionales. Si el hombre comprendiera la grandeza y dignidad de la enfermedad y la muerte, vería lo ridículo del empeño de combatirla con sus fuerzas. Naturalmente, de semejante desengaño puede uno protegerse por el procedimiento de reducir la enfermedad y la muerte a simples funciones y así poder seguir creyendo en la propia grandeza y poder.
En suma, la enfermedad es un estado que indica que el individuo, en su conciencia, ha dejado de estar en orden o armonía. Esta pérdida del equilibrio interno se manifiesta en el cuerpo en forma de síntoma. El síntoma es, pues, señal y portador de información, ya que con su aparición interrumpe el ritmo de nuestra vida y nos obliga a estar pendientes de él. El síntoma nos señala que nosotros, como individuo, como ser dotado de alma, estamos enfermos, es decir, que hemos perdido el equilibrio de las fuerzas del alma. El síntoma nos informa de que algo falla. Denota un defecto, una falta. La conciencia ha reparado en que, para estar sanos, nos falta algo. Esta carencia se manifiesta en el cuerpo como síntoma. El síntoma es, pues, el aviso de que algo falta.
Cuando el individuo comprende la diferencia entre enfermedad y síntoma, su actitud básica y su relación con la enfermedad se modifican rápidamente. Ya no considera el síntoma como su gran enemigo cuya destrucción debe ser su mayor objetivo sino que descubre en él a un aliado que puede ayudarle a encontrar lo que le falta y así vencer la enfermedad. Porque entonces el síntoma será como el maestro que nos ayude a atender a nuestro desarrollo y conocimiento, un maestro severo que será duro con nosotros si nos negamos a aprender la lección más importante. La enfermedad no tiene más que un fin: ayudarnos a subsanar nuestras «faltas» y hacernos sanos.
El síntoma puede decirnos qué es lo que nos falta —pero para entenderlo tenemos que aprender su lenguaje—. Este libro tiene por objeto ayudar a reaprender el lenguaje de los síntomas. Decimos reaprender, ya que este lenguaje ha existido siempre, y por lo tanto, no se trata de inventarlo, sino, sencillamente, de recuperarlo. El lenguaje es psicosomático, es decir, sabe de la relación entre el cuerpo y la mente. Si conseguimos redescubrir esta ambivalencia del lenguaje, pronto podremos oír y entender lo que nos dicen los síntomas. Y nos dicen cosas más importantes que nuestros semejantes, ya que son compañeros más íntimos, nos pertenecen por entero y son los únicos que nos conocen de verdad.
Esto, desde luego, supone una sinceridad difícil de soportar. Nuestro mejor amigo nunca se atrevería a decirnos la verdad tan crudamente como nos la dicen siempre los síntomas. No es, pues, de extrañar que nosotros hayamos optado por olvidar el lenguaje de los síntomas. Y es que resulta más cómodo vivir engañado. Pero no por cerrar los ojos ni hacer oídos sordos conseguiremos que los síntomas desaparezcan. Siempre, de un modo o de otro, tenemos que andar a vueltas con ellos. Si nos atrevemos a prestarles atención y establecer comunicación, serán guías infalibles en el camino de la verdadera curación. Al decirnos lo que en realidad nos falta, al exponernos el tema que nosotros debemos asumir conscientemente, nos permiten conseguir que, por medio de procesos de aprendizaje y asimilación consciente, los síntomas en sí resulten superfluos.
Aquí está la diferencia entre combatir la enfermedad y transmutar la enfermedad. La curación se produce exclusivamente desde una enfermedad transmutada, nunca desde un síntoma derrotado, ya que la curación significa que el ser humano se hace más sano, más completo (con el aumentativo de completo, gramaticalmente incorrecto, se pretende indicar más próximo a la perfección; por cierto, tampoco sano admite aumentativo). Curación significa redención, aproximación a esa plenitud de la conciencia que también se llama iluminación. La curación se consigue incorporando lo que falta y, por lo tanto, no es posible sin una expansión de la conciencia. Enfermedad y curación son conceptos que pertenecen exclusivamente a la conciencia, por lo que no pueden aplicarse al cuerpo, pues un cuerpo no está enfermo ni sano. En él sólo se reflejan, en cada caso, estados de la conciencia.
Para este otoño estoy formando un grupillo para preparar diferentes maratones. Cuando dejé mi trabajo de nómina era consciente de que no podría vivir sólo de este tema y por eso creé otra empresa dirigida a otro sector, donde en unión con un coach y más colaboradores estamos intentando abrirnos un hueco en el difícil mercado laboral actual, con el tema de la autoayuda. La filosofía de Víctor GO! no vende una mejora de rendimiento físico como base, no se busca el resultado, algo tan de moda a todos los ámbitos hoy en día, sino que se intenta fomentar la ilusión del trabajo diario y se explica al cliente que de esta manera, sin buscar el apego de las cosas externas, los objetivos llegarán y de una forma más saludable y equilibrada. Y no me refiero sólo a los resultados del crono, que poco me preocupan, sino la mejora personal desde donde se pueden conseguir muchísimas más cosas, y que es algo que depende de cada uno de nosotros. No tratamos con deportistas de élite y creemos sinceramente que los entrenos deben guardar un equilibrio para seguir respondiendo a las necesidades laborales, familiares y sociales, y no hacer de este mundillo un foco más de estrés en nuestras vidas. Claro que cada uno es libre de hacer una droga de aquello que le plazca, pero también deberíamos pensar y no criticar a los demás, pues muchas veces aunque el escaparate sea de salud, por dentro hay muchas carencias.
Explicaba esto porque hay muchísimos emails que se quedan en el tintero después de ver todo esto que explico, además de la crisis que está afectando a todos los niveles y más en este deporte de la zapatilla que por tradición cuesta tanto invertir en uno mismo. Después de mi paso por el mundillo de las dos ruedas y los 5 años en una tienda de running creo que puedo hacer esta observación.
Así pues, comienzo una lista de los que ya me han confirmado y que se irá haciendo más grande...
4TOÑO 6ENRIC SANTOS 14PERE ALVAREZ 35ANGEL GUTIERREZ 65NACHO RODRIGUEZ 72JOSE SERRALVO 87MIGUEL ANGEL GARCIA 93CARLOS ROMANI 100 JOFRESA 102 CHRISTIAN DOMINGUEZ MIGUEL ANGEL ANDRES